Este proyecto de paisajismo crea un espacio exterior contemporáneo y ordenado alrededor de la vivienda, utilizando diferentes tipos de grava para definir las distintas zonas del jardín. La composición aprovecha el arbolado existente para aportar estructura, sombra y carácter al conjunto.
El diseño combina grava en tonos rojizos y beige con pequeñas áreas de grava blanca, generando contrastes de color y textura. Los olivos de porte consolidado se distribuyen de forma natural entre las superficies minerales, acompañados por pequeños grupos de vegetación ornamental.
El recorrido se integra mediante grandes piezas de pavimento oscuro, enmarcadas por grava blanca, mientras que la iluminación puntual situada junto al arbolado permite destacar los diferentes elementos del jardín.
El resultado es un espacio paisajístico contemporáneo y de bajo mantenimiento, donde los olivos, los áridos decorativos, los recorridos y la arquitectura de la vivienda forman una composición equilibrada y cuidada.

