Jardín con pradera central, arbolado y rincón ornamental
Este proyecto de jardinería transforma un espacio lateral del jardín en una zona equilibrada donde la pradera verde se convierte en el elemento protagonista. El césped genera una superficie continua que aporta frescura y amplitud visual, mientras el arbolado existente proporciona sombra natural y estructura al conjunto.
Los bordes del jardín se han resuelto con parterres de grava blanca que contrastan con el verde del césped y ayudan a ordenar la plantación. En estas zonas se distribuyen arbustos ornamentales y pequeñas coníferas que aportan volumen y variedad, creando un entorno cuidado y de bajo mantenimiento. La combinación de césped, grava y vegetación genera un jardín armónico en el que se integran diferentes texturas y alturas, algo clave para conseguir espacios equilibrados y agradables visualmente.
En el fondo del jardín se incorpora una pequeña zona auxiliar con invernadero y una fuente decorativa que actúa como punto de interés, aportando carácter al espacio y completando un jardín pensado tanto para disfrutar como para el cultivo y el cuidado de las plantas.