Equilibrio entre líneas, materiales y naturaleza

Un diseño que combina líneas puras, materiales modernos y vegetación equilibrada.

Un espacio exterior que acompaña con naturalidad la arquitectura moderna de la vivienda. La composición se basa en líneas limpias y volúmenes claros, donde la vegetación actúa como un contrapunto suave al diseño geométrico del edificio. Los parterres elevados y las jardineras de aportan textura y estructura, mientras que las plantaciones de bajo mantenimiento suavizan los límites entre piedra y hormigón.

El camino de acceso, definido por escalones blancos y zonas de transición con áridos rojizos, marca un recorrido visual que conduce hacia la entrada. En el jardín, las especies escogidas mantienen la coherencia con el estilo minimalista del conjunto, aportando verdor sin sobrecargar el espacio.

El resultado es un jardín elegante y funcional, pensado para integrarse con la arquitectura y ofrecer un entorno ordenado, contemporáneo y lleno de equilibrio.