Jardinería natural con piscina de acabado en piedra

Este proyecto de jardinería se desarrolla en una amplia parcela donde se ha buscado respetar y potenciar el carácter natural del entorno. El diseño gira en torno a una gran superficie de césped que aporta continuidad visual y crea una zona abierta, cómoda y funcional, perfecta para el disfrute y el descanso.

La piscina se integra de forma orgánica en el jardín, destacando por sus bordes irregulares que simulan piedra natural, lo que permite una transición suave entre el agua y el paisaje. Este acabado refuerza la sensación de entorno natural y convierte la piscina en un elemento plenamente integrado, alejándose de soluciones más rígidas o artificiales.

La vegetación existente, con árboles consolidados de gran porte, se combina con nuevas zonas ajardinadas delimitadas con corteza vegetal, que ayudan a ordenar el espacio y a mejorar el mantenimiento. El conjunto se completa con caminos y elementos de madera que conectan las distintas áreas del jardín, aportando calidez y funcionalidad sin alterar la armonía del paisaje. El resultado es un jardín equilibrado, natural y pensado para convivir con el entorno.