Este proyecto de paisajismo transforma el pasillo lateral de la vivienda en un espacio ordenado, funcional y de marcado carácter contemporáneo. La distribución aprovecha la configuración alargada del jardín para crear un recorrido que conecta las diferentes zonas y conduce hacia la parte posterior de la parcela.
El diseño combina grava rojiza con áreas de canto rodado blanco, generando un contraste de texturas y tonalidades que estructura visualmente el espacio. Entre estas superficies se distribuyen arbustos ornamentales, pequeños ejemplares de porte vertical y plantas de hoja arquitectónica, aportando variedad y volumen a los parterres.
El recorrido se resuelve mediante un pavimento de tonalidad gris que continúa hasta la escalera situada al fondo. La iluminación puntual integrada en los escalones y en las zonas ajardinadas ayuda a definir el camino y aporta funcionalidad durante las horas de menor luz.
El resultado es un pasillo lateral convertido en un recorrido ajardinado contemporáneo, donde la combinación de grava decorativa, vegetación y pavimentos genera un espacio cuidado, práctico y visualmente equilibrado.

